Caracoles

Hay algo por estas tierras
que enlentece a los caracoles.

Noche tras noche en lo oscuro
alguno muere en mi suela

por los pasillos negreantes
hasta la puerta de lata.

Los arrendadores viejos
bailan cojeando hacia el jaque.

Llega un pariente político
y me siento caracol

y rondo el espiral módico
de mis defensas de peones

y suelto mi baba solo
escuchando chacareras

en versos libres de ocho
de los que no paran la olla.

Noche tras noche en lo oscuro
duermo aplastando los sueños

parecidos a mí mismo,
a velocidad mediana.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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