Salí

Los énfasis sobre los pavoneos
de las cotorras con cola de paja
reverberan como eructos de reo
que abren la boca de adentro de cajas.
Una sonrisa vertical modela
frente a viejos arqueados en su tinta
que esperan la caída de la tela
para ver la cotorra haciendo fintas.
El saco de lujo se jauja al pueblo
negreado por dioses de dorado.
el poema ahora se arrepiente
yéndose
al opuesto rural de lo fastuoso donde el pasto va sedando
a la seda
y las cotorras son hojas espejo

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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2 respuestas a Salí

  1. >este poema cambiaba mucho, dependiendo de si iba o no la foto de arriba, como un elige tu propia aventura, o algo así.

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