Réquiem para Roberta

No hay cosa más indefensa
que un ala llena de vicio
viviendo una vida intensa
y haciendo de eso un oficio.

A Roberta la mataron
usando un taco de pool
en su boliche del centro,
se murió con poca luz.

La historia sabe de muchas
mujeres asesinadas
en asimétricas luchas,
por manos llenas de nada.

A Roberta la mataron
por un ajuste de merca,
ya llevaba muchos años
de noches de puerta abierta.

Danzando en campos minados
van amamantando algunas
los sueños de muchos vagos
que le eructan a la luna.

A Roberta la mataron
con un pene mal usado
porque quizá se pensaron
que la muerte es un orgasmo.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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