Múltiple otoño

Zen o no zen,
eso es zen.
O no.

Las moscas, como argumentos,
dificultan el fuego.
Estamos llenos de moscas blancas por dentro.
Nos negamos a llenar los huecos.
¿Quién son las moscas? No me mires que vos también.

¿Qué mira el hombre cuando no mira la naturaleza?
Ningún objeto directo.

Hay quienes se ocupan de derechas e izquierdas,
¿quién se encarga de adelante?

Yo soy uno que, llegado el otoño,
preparo hojas para las semillas volátiles.

¿Quiere sembrar egoísmo?
Haga de la solidaridad una obligación.

Coger es una caricia profunda.

la nube me provee de razones
para los mismos gusanos
encadenados de siempre

una mujer me escribe en la espalda
manchas de tigre transparente
como albas trashumantes
con alternativos vientos en las sierras,
lo de las monas lisas
lo inventó Darwin
estudiando los píos del pinzón
mientras extraía algas
de buñuelos compartidos

flota la flor a flor de flama
flaquea si la flanquean,
se desinfla

reja

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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