Parvulismo

Caminan infantiles por inocuo cemento viboreante,
se dan la cabeza contra los márgenes
pero desde el lado de afuera.
Se diluyen en cosas diluidas
en la liquidez de papel del sistema
de tablas de verdad sin carpinteros.
Gritan, lloran, ríen como un candado
que cuelga de un rosal,
organizan la anarquía sin ortografía
rumbo a un puerto inexistente.
Viven sobre mares de cifras
que no saben sumar
y acaban por embolsar para el Dorado
del eterno Polakoff que no es errante.
Acumulan papas fritas en la panza,
aceleran en sus motos las hormonas,
se ensordecen con los latidos de alcohol,
eyaculan un futuro precoz
y siguen rodando de nariz
por el cemento vibrante.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
Esta entrada fue publicada en poema. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Parvulismo

  1. >hay tantos ismos. dejemos al párvulo en independencia, o en el patíbulo al menos…

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  2. >que sea el patíbulo. he dicho.

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