Mea culpa

Ni el olor atraviesa la frontera,
salvo los orines,
que son ratas de puente.

De un lado las copias
de los libros de cocina mínimos;
en otra esquina
un pulpo de platos
que te rompen la boca.

Sólo los discursos altos
asoman la cabeza
sobre las fronteras de aire.

Pero no por altos
son verdad,
se les sabe la jerarquía,
pero del pisoteo
só se vê passo de samba.

Los platos vacíos, como el orín,
están al buen cuidado del Señor,
las iglesias son los shoppings del hambre.

Las barreras hacen que nuestro peso
no sea real en esa otra ficción,
de arena y de agua y más gente y más variedades variables.

Indigestión.

Porque el hombre es animal disciplinado
que caga donde le dicen,
que mea en el mismo puente
y come lo acostumbrado.

Camoes o Cervantes, tanto da,
el hombre es el loro del hombre.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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4 respuestas a Mea culpa

  1. >me gusta la intervención en la frase de cierre, porque con una leve modificación has logrado una gran suma que trasciende al juego de palabras.

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  2. Ignacio dijo:

    >agradecemos

    Me gusta

  3. >no sabía que eran un colectivo de gente. no pienso moverme de este blog, puedes abrir los que quieras.

    Me gusta

  4. Ignacio dijo:

    >Soy esquizofrénico o político, creo

    Me gusta

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