Archivo estructural

Querid@s lector@s: El lirio, que había dado por muerto, volvió del bulbo. Tuvo la deferencia de detonar su primera nueva flor en una fecha linda. Sin embargo, estos días han sido especialmente adversos a la creación. Por esa razón, y porque vi que el Hebert (www.hebertzarrizuela.blogspot.com) había incurrido en el sonetillo, decidí recurrir a mi archivo agotable. Noten cómo cambia un tipo. Pedir que disfruten puede ser demasiado.
 
 
 
Muerte negra

a Jhonny Reyes

La muerte negra se escurre
por una punta veloz
y de a ratos se me ocurre
que es una fiera feroz.

Su rastro de sangre prieta,
serpenteante, sorprendente,
corre la carrera quieta
de una rima consonante.

Silbando suaves sonidos
se me sale, se me escapa,
quedo solo y malherido,

pero al fin satisfecho
cuando al fin cierro las tapas
de esa gran casa sin techo.

Amor constante más allá del polvo

a Don Francisco de Quevedo y Villegas

¿Podrá ese postrero polvo
terminar en melodía
pese al designio torvo
de la funesta poesía?

Quizá pueda el río eterno,
siempre urgente, siempre precoz,
prestarle un sol al invierno
y frenar su marcha veloz.

Tal vez por unos segundos
corte su eyaculación
de palabras y de mundos,

haga a la muerte a un lado
y sea tras polvo razón
de vos y yo enamorados.

Sonetillo de la fidelidad

a Vinicius de Moraes

De todo, siempre al destino
daré mayor atención
que a cualquier vana ocasión,
siempre, aunque sea un desatino.

Quiero vivirlo contento,
con amor o frustración,
con lágrima o diversión,
pleno de él todo mi acento.

Así, atrapado por la muerte,
pena que mata al amor,
viviré una nueva vida,

pero no olvidaré, amor,
que de todas las vividas
has sido mi mejor suerte.

Arte poética

Una poesía poseía
el opuesto de la muerte
ubicado de tal forma
que muerto se lo veía.

(Eso a lo que llaman vida,
llena de candentes llamas
o en la cena fina dama
no es más que muerte dormida.)

No se asusten los mortales
de que en poética teoría
sean el blanco y negro iguales,

el caballero una rosa
o el flato una melodía
pues vale nombre y no cosa.

le

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
Esta entrada fue publicada en Jhonny Ricardo Reyes Peñalva, poema, Vinicius de Moraes. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Archivo estructural

  1. >Notable el primer terceto, nacho. Una advertencia más que oportuna para el lector de poesía.

    Me gusta

  2. Ignacio dijo:

    >Supongo que el del último sonetillo…

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s