Ensayo de canción rápida

La puerta no es una puerta
sino un marco con un precio
e historia de cerrajeros
que clausuran tu bragueta.
Lo que entra por las ventanas
es un sol reglamentado
de almuerzos con la familia
donde en el plato estás vos.
Se hojaldra en la billetera
el dinero del chantaje
que se le paga al amor
y cada vez sos más pobre.
La limpieza cotidiana
no puede quitar la ropa,
no puede hacerte el amor,
no quiere darte pelota.
Canción de un preso en su casa
pasan ahora en la radio,
presión de los que se casan
sin plataforma gremial.
 
Reclamo desesperado
del recluso sin delito,
seductor asalariado
con pena matrimonial.
 
Esos vidrios que fregás
no dejan ver qué hay afuera
y ese pasto que cortás
no es de la naturaleza.
Al fin sentado en tu trono
decís le cago la vida
pero las reglas te mandan
a que tires la cadena,
a que barras bien los pisos,
que no eructes en la mesa
y que pongas un estante
pal retrato de la suegra.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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