Impublicable

La noche del sábado al domingo Hebert Zarrizuela no durmió. Y yo tampoco. Él recordaba algo sobre unos libros que por poco no llegaban a publicarse. Añadía que en Estados Unidos hay una biblioteca de inéditos. Mientras tanto, yo me movía de un lado a otro. Me preguntaba por qué diablos no había escrito yo eso que veía frente a mis ojos vestidos de fiesta. Imaginaba las posibilidades que tenía para preservar los necesarios anonimatos. Terminaba dándome cuenta de que se trataría de un texto impublicable, al menos a corto plazo. Supe que lo único que estaba a mi alcance era pasar la canción que alguien cantó esa noche con voz muy parecida a la original. ¿Qué habrá compilado acerca de los textos que no pueden ser publicados? ¿O de la distancia en el tiempo?

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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3 respuestas a Impublicable

  1. >Ajá. Así que ese es el tema favorito de Hebert Zarrizuela. No conocía ese lado de su personalidad…Abrazo!!!!!!!!

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  2. Ignacio dijo:

    >¡Qué bueno! Aquí siempre se le da la bienvenida a las lecturas malintencionadas.Abrazo, Archi.

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  3. >Ja. Hijos de p… Les contesto con altura, mirá:¡Gracias por la publicidad!

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