Es

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Es esa mujer de nalgas frías
y campera en cueros,
es navegante al garete
que, al chocarla,
parece que ya llegaste
y, cuando se va,
deja una rosa marchita inmortal,
es unos pelitos erizados
que te calientan la verga
con manos que teclean trepadas
a las cúspides mutuas,
es la que parece una lágrima
y se recuerda sonriendo,
es un calorcito apretado
liso y llano,
es lo que intento en este
preciso instante.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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