Árbol

Un árbol chupa solitario
al lado de una carretera que recorro por primera vez.
Es particular en lo que a su melena refiere,
en la postura erguida,
en las marcas distintivas que el ritmo de lluvias y
secas le ha tallado.
Es un roble.
Lo sé por el cartel
que tenía otro de su misma especie
que laburaba de ornato en una plaza.
El de la carretera se me hace que es más especial
porque desata el nudo de mis pensamientos.
Pero no es más que el otro,
¿o vale más el árbol solitario
que el del monte, perdido a los ojos?
La mirada da valor a lo que ya lo tiene.
La imaginación es un mapa carretero
de líneas infinitas que permite
ser un árbol perdido.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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