La vida nueva, Orhan Pamuk

Pamuk

***

A veces la luz oscurece. Para mí, ha sido el caso de la lectura de tres libros de Pamuk en hilera. La luz absorbente que tiene “El libro negro” hace ver pálido a “El castillo blanco”, según ya dije. Y también supera con creces a “La vida nueva”.

Un día leí un libro y mi vida cambió. Ya desde las primeras páginas sentí de tal manera la fuerza del libro que creí que mi cuerpo se distanciaba de la mesa y la silla en la que estaba sentado. Pero, a pesar de tener la sensación de que mi cuerpo se alejaba de mí, era como si más que nunca estuviera ante la mesa y en la silla con todo mi cuerpo y todo lo que era mío y el influjo del libro no solo se mostrara en mi espíritu, sino también en todo lo que me hacía ser yo. Era aquel un influjo tan poderoso que creí que de las páginas del libro emanaba una luz brillantísima que al mismo tiempo cegaba mi mente y la hacía refulgir.

Esa es el pelotazo largo atrás del que corren la narración y el personaje. A partir de la lectura obsesiva, Osman se enamora de una muchacha de la universidad, que a su vez está enamorada de otro. Todos ellos han leído el libro. La vida del protagonista efectivamente cambia, se lanza a la deriva en procura de cierta visión y del amor de Canan. Recorre Turquía cambiando de ómnibus. Se da cuenta de que lo que busca es el instante de la muerte, donde dice que ve un ángel. Descubre que el padre de Mehmet (el amado de Canan) mandaba espiar a su hijo, con lo cual él mismo había sido espiado. Ve su vida desde afuera, digámoslo. Aparece la tentación de la sustitución de una persona por otra, que ya había estado presente en las dos lecturas anteriores de Pamuk. Está también el tema de la occidentalización del país, que parece escocerle sobremanera al autor.

El libro tiene algunos giros narrativos interesantes, como la figura del tío Rıfkı. Hay una búsqueda de sentido presentada como infructuosa. Hay momentos álgidos en el lenguaje un guante que Pamuk lleva con elegancia y punch que hace que leer cualquier libro suyo, más que leer la historia, sea leerlo a él. Hay como una especie de opacidad que se traduce por momentos en una falta de estímulo para este lector. Pero lo azuza luego.

-Un buen libro es algo que nos hace recordar el mundo entero –me contestó-. Quizá todos los libros sean así, o deberían serlo. –Guardó silencio por un momento-. El libro es parte de algo que no está en él mismo pero cuya presencia y continuidad siento a través de lo que cuenta. –Comprendí que no estaba satisfecho con su explicación-. Quizá sea algo extraído del silencio o del estruendo del mundo, pero que no e el silencio o el estruendo en sí mismos. –Intentó explicarse una última vez para que no pensara yo luego que no decía más que tonterías-. Un buen libro es una parte de la escritura que habla de cosas que no existen, de una especie de ausencia, de una especie de muerte… Pero es inútil buscar fuera del libro y de la escritura ese país que está más allá de las palabras. –Se había dado cuenta de aquello escribiendo una y otra vez el libro y me dijo que lo había comprendido, que lo había comprendido de una vez por todas. Era inútil buscar una vida y un mundo nuevos más allá de la escritura. Se había merecido que lo castigaran por hacerlo-. Pero el asesino resultó ser un inútil y sol pudo herirme en el hombro.

Calificación: bueno
Título original: Yeni Hayat
Traducción: Rafael Carpintero
Editado por debolsillo (Sudamericana), 318 págs.
ISBN: 978-987-566-504-0

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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7 respuestas a La vida nueva, Orhan Pamuk

  1. Leo Cabrera dijo:

    Nacho:
    tengo una pregunta, ¿haber comenzado a leer a un autor a partir de su mejor libro no es, a veces, un problema? Quiero decir, ¿no entorpece, el recuerdo de esa lectura, todas las demás lecturas? Se me ocurre que tener “El libro negro” sobrevolándolo todo ha de dificultar un poco las cosas…
    Saludos.

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  2. damiangb dijo:

    Yo creo que a mí me pasó con “El palacio de la luna”, de Paul Auster…

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  3. ifdeplee dijo:

    Leo: Es. Pero, ¿cómo iba yo a saberlo antes de leer?

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  4. Leo Cabrera dijo:

    Obviamente, nunca se sabe. Yo también empecé a leer a Auster, como Damián, a partir de “El palacio de la luna”, así que sé de lo que te hablo. Mi consejo es que para el próximo libro de Pamuk, dejes de leerlo desde “El libro negro”, o será como mirarlo desde arriba de nuevo, desde un pico… mejor parátele al lado.

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  5. deleonlee dijo:

    Nacho:
    terminé el libro hace algunos días. Es lo primero que leo de Pamuk, y le doy un excelente de cajón. Uno de los narradores más interesantes que me han salido al paso. Y al margen del argumento de esta novela, te diré que simplemente me conecté… Acaso por esa escritura tan, pero tan impecable.

    Incluso estaba preparando la reseña, y ahora me encuentro con la tuya. La había olvidado, pero creo que está muy bien.
    Un abrazo.

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  6. stella aillon dijo:

    La lectura de Vida nueva, es un ovillo en el que entrelaza la imaginacion’, la realidad-que a veces es la propia imaginacion-causada por la forma como te afecta un libro, un autor que te impulsa a analizar te y recrear las historias donde lo cierto y lo dudoso están ahí. Intrigante, los capítulos finales son una bella muestra de descripción y desenlace.me emocionó mucho.

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