La ira del fuego, Henning Mankell

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Mankell

Es, como “Viaje al fin del mundo”, un libro hecho de libros, cuatro en aquel caso y tres en este. “El secreto del fuego”, “Jugar con fuego” y “La ira del fuego” podrían funcionar independientemente, como tres recortes del recorrido vital Sofia.  De hecho, así lo hicieron. Uno se queda, después de que termine, con deseos de seguir leyendo indefinidamente, tal vez por la empatía que se genera hacia la protagonista, tal vez por la cómoda narrativa de Mankell, que tiene claro que para crear un mundo no hacen falta fuegos artificiales. Una vez más, el escritor sueco conocido por sus policiales, hace lo que mejor le sienta: se dedica a acompañar la vida de un niño (una niña), con sus dolores y satisfacciones, durante la lenta ascensión en la vida (incluso cayendo). Lo había hecho con el niño sueco de “Viaje…”, también se ve en “Comedia infantil”, tal vez su narración más bella. Leí que algo de su biografía lo ha hecho ser muy sensible al sufrimiento de los niños que es, por donde se lo mire, el dolor de la humanidad. Lo mueven también las mutilaciones y las pérdidas. Lo impulsan las alegrías mínimas de la gente que se junta, los logros que son enormes cuando alguien está sumergido.

Lo que le pasa a Sofia es que nació en Mozambique, en medio de guerras, campos minados, la epidemia de sida, mujer y negra. Las consecuencias son sucesivos golpes durísimos e inevitables que desafían la capacidad de sobrevivencia. Mankell, me parece, no propone conmiseración. Simplemente muestra. Los golpes poéticos o emotivos son los que están a la vuelta de la esquina de nuestras vidas. Cualquiera de nosotros conoce a alguna persona que ha sufrido algún periplo similar. Al menos, yo la conozco. Cuando los caminos de la inteligencia y la sofisticación proponen tanta cosa al pedo, no se me ocurre qué otra cosa pedirle a la literatura.

Entró a la choza.
Se sentó en el borde de la cama y comenzó a escribir en su diario. Lo que había pasado en los campos lo escribiría más tarde. Ahora había otra cosa que la ilusionaba. Una lista de deseos. Lo que más quería en el mundo. Le llevó mucho rato decidirse. Pero al final su lista estaba terminada. Sabía que muchas de las cosas que deseaba nunca se harían realidad. Pero nadie la podía privar de desear lo que quisiera.
María viva.
Rosa sana.
Piernas. (Las de antes)
Piernas. (Las de antes. Mejor pedirlo dos veces.)
El chico de la bici. Armando Saia.
Hijos.
Ser médica.
Poder volver pronto a la escuela.
Que Lydia viva mil años.
Un buen bolígrafo.

Calificación: excelente
Título original: Eldens hemlighet, Eldens Gåta y Eldens vrede
Traducción: Mayte Giménez y Pontus Sánchez
Edición: Debolsillo (Siruela), Argentina, 2010, 476 págs.
ISBN: 978-987-566-589-7

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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6 respuestas a La ira del fuego, Henning Mankell

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  2. deleonlee dijo:

    Estoy de acuerdo con lo que decís, Nacho, respecto a ese modo de transmitir una verdadera historia sin fuegos de artificio… De hecho, es una de las habilidades que más quiero de Mankell. Pero, ¿no te pareció que la prosa, en este caso, se pasa de seca? Por momentos noté cierta recurrencia sintáctica, cierta llaneza deliberada que, precisamente por falta de vuelo, por resistirse al lirismo, desmerece la atmósfera de algunas circunstancias.
    Creo que por concisa, por ajustada o sucinta, la escritura se interpone entre Sofía y su lector.
    Un abrazo.

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  3. ifdeplee dijo:

    Debo decir que no me pasó eso sino todo lo contrario. Me pareció que el aire seco de la prosa permitía una visibilidad total de Sofia.
    Y hasta le anduve copiando…
    Abrazo

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  4. Andrea QUiñonez dijo:

    Hola estoy leyendo el libro y se me presenta dos dudas, ojalá puedas resolverme-las…
    ¿Por qué Rosa(la hermana que muere de Sida no aparece en el I tomo)
    El I tomo (la ira del fuego) sale que el padre de Faustino es Isaias, y es por él que escapa a la ciudad ,luego de regresar definitivamente del hospital y casa de reposo ¿por qué en el II tomo le pregunta a Lydia que,¿quién era el padre de Faustino ? ¿ no se supone que era Isaias , a quien meten en la cárcel y así Sofia puede regresar a su poblado y trabajar en la casa de Totio con Xio la máquina de coser?

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    • Hace mucho que lo leí, no recuerdo los pormenores. Lamento no poder ayudarte.

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    • Rodrigo dijo:

      Hola. Comparto tus dudas. Son incoherencias entre los libros. Otra cosa, no tan grave porque podría tener explicaciones, que no cierra es el hecho de que el libro I termina con Sofia viviendo en la choza de Totio trabajando cosiendo y en el libro II sigue en la choza con su madre, como si no hubiera pasado nada al respecto.
      Pero lo de la ignorancia de la paternidad de Faustino y la existencia de Rosa sin ningún tipo de explicación no me gustó nada.
      Saludos.

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