Cartas marcadas, Alejandro Dolina

Dolina

Dolina

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Dolina ha dado muestras de un consumo importante de mitología, cuyo soplo ha querido infundir en sus obras, que resultaron ser unas criaturas híbridas oscilando entre el barrio porteño de Flores y unas antípodas impostadas. Los tres libros anteriores estuvieron estructurados situando a la misma altura narraciones de calidad, catálogos de aberraciones, vientos poéticos y el aliento de un lenguaje propio donde coexiste el academicismo y un lunfardo anacrónico. El cóctel venía siendo una suerte de destilación de la sustancia que se distribuye diariamente en las madrugadas radiales. A mí me habían resultado divertidos e interesantes.
Este último trabajo se presenta como novela, a diferencia de los anteriores. Este inciso publicitario sitúa el horizonte de expectativas en otro lugar. Ya no se trata del género textual “libro de Dolina”. Y el resultado es un golero que ni se queda en la raya del arco ni se adueña del área como corresponde sino que queda a medio camino en un gesto desmañado e ineficaz.
La historia gira en torno a su mitificado Flores, que se encuentra sumido en una niebla verde que produce desapariciones, confusiones y, en resumidas cuentas, un revoltijo azaroso de la realidad. Los personajes son los de siempre: Mandeb, Salzman y Allen, un escritor, un timbero y un poeta enamorado, el probable álter ego en cuotas del propio autor. No faltan las mujeres hermosas más o menos prescindentes o las mujeres hermosas de entrega fácil. Hay algunas figuras criminales o reñidas con la moral que reclaman mucha atención. También hay un libro entre mágico y falso que sirve de débil hilo conductor al relato, que avanza fragmentario y sin poder salir de la mecánica habitual del capítulo corto ingenioso. Abundan, distribuidas equitativamente a lo largo de las páginas, unas tachaduras a través de las cuales se leen frases intrascendentes, probablemente tanto como la decoración que dota de figuras de naipes a los inicios de los capítulos, algunos de los cuales son reputados como falsos y desmentidos enseguida.
No hay una verdadera tensión narrativa ni innovaciones estéticas o en el pensamiento. Quedan, en medio del destrozo, algunos capítulos solventes e incisivos y brillos de la ironía que se chocan con restos de un naufragio lento donde las caricaturas flotan rumbo al fin del mundo, y al olvido, como muñecos de goma.

El ruso Salzman, en tiempos de decadencia profesional, solía levantar quiniela en el bar Quitapenas. La principal característica de este café era el aburrimiento. Su clientela estaba integrada por señores mayores, taciturnos, mezquinos, que encontraban cierta serenidad en la repetición de acciones. No había vínculos de amistad entre ellos. Ni siquiera compartían una diversión o un vicio: los unía un horario, un hábito banal. A pesar de estas frialdades, existía la costumbre de conversar de mesa a mesa. A nadie le importaba mucho lo que se decía. Más bien se trataba de ir construyendo un discurso hecho de entonaciones que hacían sospechar alguna clase de significado: a una enunciación sucedía una queja enfática. Después venía una risa burlona que indicaba que el mundo era una insensatez y que los parroquianos del Quitapenas lo habían descubierto. La charla solía rubricarse con un filosófico es al pedo, inciso taoísta que parecía propugnar la inacción como respuesta beligerante.
(inicio del capítulo 23: Salzman y las cenizas de Bugallo)

Calificación: regular
Planeta, Buenos Aires, 2012, 531 págs.
ISBN: 978-950-49-2820-1

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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52 respuestas a Cartas marcadas, Alejandro Dolina

  1. Es otra genialidad del tipo este, te deja la sensación de la niebla en los ojos y no querés que se termine nunca. Creo que mejoro a Cronicas del Angel Gris; que tiene una inventiva extraordinaria, pero Cartas Marcadas es EXQUISITO … le dejo las GRACIAS al autor!

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  2. E.S. (Zeta). dijo:

    Me sumo al agradecimiento para este gran personaje que es Dolina, y que con todos sus conocimientos, genialidades, divagaciones, sus gustos, creaciones y revelaciones al momento; me divierte, me hace pensar, sin duda me enseña algunas cosas y me sitúa en un punto inexacto al cual solo se puede volver mediante sus palabras.

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  3. Se agradecen las visitas y los comentarios.

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  4. elena dijo:

    Es una novela original. En la cual su profundidad muestra,sin rodeos, la condicion humana. Por momentos conmociona, y por momentos divierte. Sin ninguna duda, es un escritor con talento. En cada capitulo muestra un laborioso trabajo literario, asi como una exquisita sensibilidad que contagia.

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  5. laura dijo:

    alguien sabe donde podemos encontrar la traducción (si es que existe) del capítulo escrito en cirilico?

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  6. Muy buen blog, felicitaciones. A mi tampoco me gusto este libro.

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    • Gracias por la visita y el apoyo, Javier. Aunque yo quería que me gustara, la verdad sea dicha.

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      • Daniel Reboredo dijo:

        No tengo ánimo de disputa, señor Fernández, pero las que usted llama tachaduras intrascendentes en el texto van conformando otro texto que aparece íntegro en la contratapa del libro, ese que empieza diciendo “Cartas Marcadas es un libro envuelto en niebla…”. Ese mismo texto que los lectores intrascendentes que escriben reseñas copian idéntico en los sitios de internet que pretenden considerar el libro de alguna manera. Decir que el libro es un arquero a medio camino entre el dominio del área grande y la línea de meta, algo ineficaz; señor Fernández, quien quiera que usted sea, por favor. Más allá de la pedestre futbolera metáfora le recuerdo que fragmentarios son también el “Ulises” de Joyce, “Pedro Páramo” de Juan Rulfo, “Rayuela” de Cortázar, por citar algunos. Las contradicciones y reenvíos constantes de un texto a otro pueden hallarse en “Museo de la Novela de la Eterna” de Macedonio y en la teoría literaria de Gerard Genette (Palimpsestos) se brindan conceptos sobre relaciones intra, hiper, archi e inter textuales. Los capítulos que se contradicen o aquellos donde aparecen partituras musicales o páginas en blanco pueden rastrearse hasta “Tristram Shandy” de Lawrence Sterne y el carácter declarada o sugeridamente apócrifo de algunos capítulos que contradicen a otros pueden hallarse en el Quijote, si ir más lejos. Lo que yo he notado es la densidad del libro, abruma la cantidad de lecturas que parece haber hecho Dolina. Un ejemplo puede ser el episodio de los loros con el mozo Mansilla, una parodia de “el Cuervo” de Edgar Allan Poe, creí entender. En fin, el libro lo estoy leyendo todavía y tuvo la virtud de hacerme reír y pensar, lo que no es poco en estos tiempos. Creo que Dolina es algo más, bastante más que un poco de mitología, relatos cortos brillantes o medianías.

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      • Daniel:
        No soy nadie ni voy a ser, así que con lo de señor exagera usted un poco.
        Lógicamente, como usted señala con todo detalle, hay antecedentes para todos los recursos textuales de los que se vale Dolina. Y está claro que el autor es un devorador de bibliotecas, alguien a quien respeto por eso y cuyos libros anteriores he leído con mucho más gusto que este, que me pareció precisamente eso: un golero indeciso. Me parece que el libro le quedó feo, nada más, así que fíjese qué distancia con una crítica al autor. Añádale el hecho de que leo y escribo desde Uruguay y tendrá por seguro que no hay ninguna intención argentina inserta en mi texto (lo digo porque sé que nuestros hermanos suelen maltratarse mucho entre sí).
        Y lo de las tachaduras me parece enteramente inútil, más aun cuando el texto aparece en la propia contratapa, lo cual liquida toda la gracia que pudo haber tenido. Lo que a usted le pareció densidad a mí me pareció amontonamiento. Gustos son gustos.
        ¿Quiere algo realmente bueno? Le recomiendo “El infinito es solo una forma de hablar” de Horacio Verzi. Ahí sí que hay densidad y pensamiento.

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      • Angel dijo:

        En dos palabras : me aburrió. Sospecho que esperába(mos) encontrar un “libro de Dolina”…y no fue así. Innecesariamante confuso, además.

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  7. pantera rosa dijo:

    me parece que el texto muestra una sutileza bastante particular en tanto todo el texto no hace sino sumergirnos en la misma atmosfera que nos narra, esa permanente confusion, cegazon y demas propias de la niebla que envuelve flores la podemos sentir a lo largo de un texto enredado, que cada dos por tres se contradice, se vuelve atras, mezcla sueños con pasado, con presente con pensamientos… al fin y al cabo, leyendo este libro no dejo de sentirme mas que un personaje del propio libro…
    Dolina eres simplemente un genio

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  8. Manuel Mandeb dijo:

    Me gustaría decirles algo a aquellos que no han sabido interpretar la ultima obra literaria de don Alejandro. Me gustaría pero me es imposible hacerlo con mis palabras. Procederé a citar al viejo Ferenzky, o quizás Artola: “¡Váyanse a la puta que los parió!”

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  9. Manuel Mandeb dijo:

    No es “La Verdad” lo que poseo. No has sabido interpretar la novela y luego la sentencias imponiendo tu postura critica, como si supieras lo que te gusta y lo que no. Tu vida es miserable y un dia morirás, y sobre todo esto, ignoras que tus gustos no son tuyos… son ajenos. ¿Por que te sientes cómodo criticando una obra como esta? No te creas nada de lo que eres, porque no existes… querido amigo. Solo sos un boceto de lo que a los otros le gustaría que fueras.

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  10. (Risas descontroladas)

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  11. Manuel Mandeb dijo:

    (Lento movimiento de cabeza indicando descontento, u, o, perplejidad, u, o, quizás, resignación ante tamaño papa frita)

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  12. Alejandro dijo:

    No conocia esta pag/blog, entre porque estoy por comenzar a leer Cartas y queria ver alguna “critica” del mismo.. veo que hay de todos los colores, ya tomare mis propias conclusiones.

    Pero felicitaciones porque es toda gente del palo y la pagina esta buenisima

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  13. Martin dijo:

    “Hablando en serio. Me parece que tiene que ver con los aprontes para la guerra civil que están buscando varios argentinos. Hay adoctrinamiento digno de estudio. Sus hijos, tal vez, sentirán lo mismo que les pasó a los hijos de los nazis. Y recién sus nietos se darán cuenta.”
    Epa que carajo paso aca?
    Que queres decir con esto?
    Lo podes aclarar?
    Gracias.

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    • El comentario se refería a lo que estoy percibiendo de los argentinos: una creciente polarización donde muchos están dispuestos a cualquier cosa con tal de defender su postura. Progobierno y antigobierno, “pueblo” contra “burguesía”, cosas así. Se da frecuentemente que muchos le buscan intenciones ocultas a cada cosa que se dice. En el caso de estos comentarios, el asunto se disparó a partir de que no me gustó el libro y un comentarista dijo que yo hacía una lectura incorrecta o algo así (fue hace tiempo y no voy a revisar los comentarios). Esa actitud de creerse dueño de la verdad me parece que está muy extendida. Y eso lleva a conflictos. Atención que hablo desde Uruguay, sin estar metido de un lado u otro, pero debo decir que al gobierno lo veo como bastante prepotente y de dudosa honestidad, mientras que a la oposición no la conozco, aunque se haya hecho notorio que algunas personas de dudosa moral se manifiestan. Hay mucho fanatismo y palabras destempladas.
      Por supuesto, quisiera que pudieran dialogar más en calma. En Uruguay suele convenirnos que les vaya bien. Además, por supuesto, de lo innegable, que es que somos prácticamente lo mismo, con la honrosa excepción de que nuestra tierra no parió a Tinelli.

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      • Romina dijo:

        Fernandez de Palleja, me caes bien! =) …soy de Gualeguaychu, y es como decís, esta todo muy polarizado y hay muuuuy poca tolerancia y capacidad de dialogo.
        Me encanta Dolina, pero este ultimo libro no lo he leído, cuando lo haga te escribo mi opinión.
        Saludos afectuosos a todos los Uruguayos, bello país donde pase casi todas mis vacaciones y siempre quiero volver.

        PD: si queres, te mandamos a Tinelli y Cia. en el proximo Buquebus, no mas nos avisas….y te lo preparamos para el viaje…de ida.

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      • No soy de rechazar regalos, pero en esta ocasión…
        Yo he tenido la ocasión de conocer a unos cuantos argentinos y me cuesta creer que no sean uruguayos.
        Salú

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      • alejo dijo:

        k lindo oir una opinion de un tipo por lo menos demuestra k lee y
        fundamenta su critika… lo boy a comprar sioempre me gusto este tipo aunke no integramente se k algun cuento o oracion me ba a hacer un mejor amante del amor… escribir integramente bien es difciilismo… se em viene al amanete las uvas dela ira de steinbeck…dios mio la liteatura de pie…

        jajaj exelnete critrika a la argentina de hoy este gobierno k asume su corte chavista re facho, establecio un dualismo en la sociedad violentisimo…los k estan con ella los elegidos los buenos la verdad y keines no estan con ella hijos de belzebu, mentirosos forros trabas pasivos… pobre mi pais…
        sl2 amigo yorugua

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  14. pablo dijo:

    Muy buena critica, clara y con fundamentos precisos! Aclaro el hecho de que no coincido, y que disfruté mucho este libro de la misma manera que lo hice con los anteriores de Dolina. También disfrute de los comentarios del blog…algunos muy bizarros. Gracias!!

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  15. Laura Saenz dijo:

    Hola, siempre se discute algo tan simple y complejo, ¿por que medir la novela con parametros mas o menos iguales a otras novelas? cuando la leo ni siquiera pienso que sea tal cosa, nadie dice ooohhh cuidado con su inexacta novela, que mas da! si a usted no le gusto esta bien, yo pienso que a mi vieja tampoco le gustaria, hay que probar formatos extraños, y no tan “clasicos” esa es la verdad, yo encuentro mucha reflexion en mi cuando leo el libro, me hace pensar mucho y eso es lo que a mi me interesa, no sea tan despectivo al criticar! gracias

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  16. Laura: ni simple ni complejo, es mi gusto, mi lectura, inevitablemente influida por otras lecturas (incluyendo los otros de Dolina, que me parecieron harto superiores). Muchas gracias por las observaciones y la visita.

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    • Laura Saenz dijo:

      Claro, un profesor mio solia decir, el gusto es engañoso, y el propio dolina dijo, que solemos creer que alguien piensa bien, cuando piensa igual que nosotros, es respetable lo que dice, pero le recomiendo que se fije como lo dice, y si es verdad que cada uno disfruta mejor de determinados formatos, tampoco importa si dolina no escribe como su anterior dolina, picasso podia ser un pintor que plasmaba la realidad a la perfeccion y luego opto por cambiar, pasando por diferentes estilos. que a muchos puede no gustar, la verdad que no me interesa si es formato novela o cuento, el mismo dijo que para el no habia logrado del todo hacer una novela, me parece segun mi opinion un poco pobre para discutir, por lo demas la critica estaba bien escrita, no como otras que lei con insultos, solo me parecio un poco despectiva aunque quizas tenga razon, pero a mi no me parece, viva el pensamiento divergente!!! saludos

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  17. Laura Saenz dijo:

    Pd: Los gustos estan condicionados potr los conocimientos previos, muchas cosas no las disfruto porque no las entiendo…

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  18. Pynandi dijo:

    Recién termino de leer el libro y dps de elaborar una crítica personal, suelo buscar distintas opiniones (algo que muchos aprendimos al darnos cuenta que no hay que pedirle recomendación de películas al flaco del video club jaja). Que lugar copado que armaste para compartir opiniones!! (lo voy a empezar a visitar más seguido).
    Volviendo al Libro de Dolina, me esperaba un libro al estilo de “Crónicas…” sabiendo que hablaba nuevamente del barrio, esperanzado en volver a meterme en cada relato, por la forma que tiene de contar las historias. Donde cosas cotidianas y simples las eleva con una mística muy especial. (Transforma un partido de bolitas en una final con más suspenso que el mundial jaja). Y con intriga de ver que era esto de la primer novela…
    Sigue una secuencia no mucho más conectada que “Crónicas…”, por lo que no creo que se trate de la primer novela, la consideraría como segunda.
    Pienso que lo que trabajó Dolina a través de la historia era hundirnos y mantenernos en la neblina, dándonos una secuencia muy fragmentada, oscura y casi sin sentido. Nada nuevo a otras opiniones, pero rescato que lo logró… Ese sin sentido considero que es lo que hace que haya muchas criticas negativas, o no le haya gustado a muchos.
    Algo muy positivo es la cantidad de ideas, recursos, argumentos, historias e intertextos que va mechando en la trama, es una bomba imaginativa que como puso un lector nos da la idea del “devora bibliotecas” que es. Pero lo reprochable es que no trabaja ninguna a la totalidad, muchas veces te deja pensando y con ganas de escribir la historia de nuevo. Las frases tachadas, los capítulos robados o falsos, el libro de raziel, los brujos de la Chiclana, los conspiradores…. y toneladas de personajes y otras historias, ninguno los termina de explotar, les da una introducción increíble pero no les da una buena continuidad. En resumen pienso que quemó muchísimas grandes historias, pero nadie quita que vuelva a escribir sobre ellas!!

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  19. Balbohe dijo:

    Agradezco la crítica que presenta el Sr.( no mereceido, según el mismo) Fernández de Palleja.
    Quiero agregar mi opinión, sólo como aporte. Me costó mucho seguir la lógica y las intenciones del libro, interpretar las tachaduras, las anotaciones al margen, los “palos” de las cartas. Sin embargo la lectura de cada uno de los 108 capítulos te sumerge en un proceso lento y lleno de atención al detalle, te desnuda sensaciones, te remite a la vida de los personajes (comunes por moméntos y “dolinescos” por otros).
    Altamente recomendable la lectura de “Cartas Marcadas”, según mi humilde punto de vista

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  20. Pynandi, usted sí que sabe y me hace pensar que hay críticas que nos instruyen, tienen riqueza de pensamiento.

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  21. Veronica dijo:

    Hola a todos … desde mi experiencia como lectora, al leer “Cartas marcadas” no puedo negar que mandé a la P… q lo parió al libro y al escritor más de una vez, con sus muchas técnicas literarias amontonadas y las cartas desordenadas, por lo tanto coincido en el 90% de las criticas con respecto a la “novela”… sin embargo, viniendo de Dolina, es comprensible…. además quién leyó sensatamente “Cartas Marcadas”, en el capitulo 2 hay una advertencia de los editores, donde con aires de misticismo, el mismo Dolina realiza sus críticas y advertencias al lector, si entendemos como el libro de Raziel a Cartas Marcadas….

    Por el otro lado, para mí un libro es un pasaporte de ida, una invitación hacia adentro, y Dolina logra adentrarnos con Inteligencia, más hay que leer con la misma inteligencia y abstracción, para poder comprenderlo integramente…. Este es un libro para los q se conocen a sí mismos integramente o al menos en su mayor parte. También es un libro para aquellos q juegan sus cartas todos los dias, para los q viven, aunque muchos recuerdos aparezcan desordenados…..
    Las cartas están marcadas, la neblina está frente a nuestros ojos y dentro nuestro, olvidamos capítulos d nuestras vidas y conspiramos contra nosotros mismos…. los q siguen en ese circulo no podrán entender este libro de Dolina… digo esto a fuerza de saber que como dice Charly ” No cuentes lo q viste del otro lado del espejo, te creerán loco”

    En el capitulo 1, a manera de prologo hay una leyenda china… q puedo decir, para quien la entendió, q es un resumen del libro… disfraces, caretas, familias q no son familias, personas q confunden el verdadero amor, q dejan de “sentir” y que finalmente se convierten en otras personas…. también es un resumen de nosotros mismos y de la sociedad actual…. aunque también de antiguas sociedades, como se lee a lo largo del libro, en siglos anteriores pasaban las mismas cosas q pasa hoy.

    Por el tema de los personajes, pude entender q son sentimientos personificados… x ejemplo: MANSILLA (hombre – silla) q representa el miedo, el q se queda sentado al borde del camino y q cuando actúa ya es tarde, o actúa cuando no es el momento o como no es adecuado … asi Salzman es el ego, Bella la histeria … etc…

    Por el tema de los capítulos desordenados, leí 2 veces el libro. La 1° vez de corrido … y luego lo leí en orden de la numeración de las cartas…. 4 pintas y 4 historias, que si bien se entremezclan los personajes, son 4 historias q siguen una línea, cuyo final es el AS¡¡¡ … q también puede ser el principio… todo es cíclico…
    Al q observó bien, puede ver q la misma pinta y carta se repite 2 veces… es como escuchar la otra campana de la historia … el otro lado del espejo.

    Bueno, la verdad es q me encantaría poder compartir comentarios del libro en si mismo, más allá de como esté escrito literariamente….
    mi mail es: verich_s@hotmail.com

    Un abrazo grande a todos y especialmente a Fernandez de Palleja por el espacio abierto¡¡¡

    Q tengan un hermoso día…. ¡¡¡ 😉

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  22. Cristian dijo:

    Hola. Noto que por las fechas, el mío es un comentario a destiempo. Admiro a Dolina, su programa y sus libros. Yo no pude seguir leyendo ‘Cartas marcadas’, lo dejé por la mitad: quizá lo retome algún día, pero en una lectura salteada, como Rayuela quizá. Para propiciar las reflexiones de las que habla Laura, pero no para ‘leer una novela’ o entretenerme. A diferencia de Rayuela o el Ulises, por dar dos ejemplos de ruptura, no le encontré ‘ilación de novela’ a Cartas Marcadas: empieza fenómeno, pero cada final ingenioso de sus capítulos me resultaron difíciles de asimilar como ‘novela’. He leído algunas definiciones de novelas, pero la que se me vino a la cabeza cuando dejé el libro fue esa que dice: ‘La novela es la historia de un destino’. Es demasiado sintética para ser exacta, pero ejerce bastante bien una restricción que Cartas Marcadas no cumple. Y lo que me incomoda no es esa ruptura, sino la impresión de que con ese material de mitos y leyendas, tan de Dolina, podría haberse hecho otra cosa. Quizá hubiese sido otro ‘Libro del Fantasma’, pero estoy seguro de que Dolina es capaz de escribir una novela con un protagonista, un puñado de peripecias y un final. O quizá pase que a mí, a esta altura, me gustan las novelas sin demasiado sobresaltos, donde en todo caso el misticismo sea de contenido, y no de forma.

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