366 grados, día 8

Gente con voz de verdad,
de ojos grandes como lechuzas,
corazones prolijos.

Gente sin marcas ajenas,
de brazos vivos, frondosos,
y piernas raíces.

Gente con los pies
sin zapatos, en la tierra,
que viva en el mundo.

Gente liviana, de peso,
tan veloz como las sierras,
sana y de sal.

Gente adaptada a la vida,
al clima, a sí misma,
gente que casi no hay.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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