366 grados, día 28

El cumpleañero.

Señoras y señores alumnos, que sin ustedes
no nos levantaríamos este feriado,
señoras madres responsables, señores padres
y señores también negligentes
que no les controlan las horas de facebook,
señoras profesoras que tan lindas se pusieron
para esta masa patriótica,
equipo de dirección, que me eligieron como orador
y deben estar por matarse,
señoras motas de polvo, señoras bolsas de náilon
que vuelan solemnes por nuestros patios,
señores árboles del liceo, que nadie les da bola,
señores pájaros, señores perros que se vinieron
atrás de algún gurí,
estamos acá presentes en estricto cumplimiento
de las mentiras vigentes que obligan a recordar
a nuestro prócer Artigas y todo lo que él implica,
es decir su borrachera, los amores con la prima,
su aventura bagayera, la relación con Ansina
y el mate que se chupaba allá por el Paraguay
cuando estaba jubilao y no volvía ni en pedo
a un país que no existía y cuyo nombre usaría
a favor de unos y otros, milicos y guerrilleros,
monedas, marcas de yerba, tatuajes de capitanes,
bolsas de portland y efigies en los billetes,
nuestro prócer hizo leyes, le dio tierra a los amigos
y marchó como en la guerra cuando llegaron los lusos,
acampó y se escapó, tuvo su propia bandera,
fertilizó muchas chinas, tomó mate con los indios
y le dictó a Larrañaga un montón de frases célebres
pa decorar las escuelas y hacer justo lo contrario,
es Artigas por lo tanto genio y figura del pueblo,
el campeón que se tenía antes que Obdulio Varela,
Nasazzi, Fernando Morena, Forlán, Lugano y Abreu
nos dieran los fundamentos de la nación que formamos
con tanto orgullo y curro, con tanta razón reprimida
y emoción a flor de piel, con tantos actos de pie
y poca gente sonriendo, culmino esta alocución
recordando a los gurises que terminado el discurso,
el himno y otras cuestiones, tienen que ir a los salones
que allí les vamos a dar el papelito que dice
que juraron la bandera según la ley militar
que a mí nunca me avisaron, sin otro particular
se despide este docente que le hace chau al sistema.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
Esta entrada fue publicada en 366 grados, Educación, poema. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s