366 grados, día 36

Dicen algunos poetas
que la patria que tenemos,
disfrutamos y queremos
marchó a lomos de carretas
que llevaron a sus metas
éxodos y rebeliones,
caricias y maldiciones
que pusieron los cimientos
del alma y el pensamiento
y hasta el sol cuando se pone.

Hay quien dice que el caballo
fue el motor de la nación,
el que forjó la noción
de sudar como uruguayo
desde los gritos del gallo
hasta el poncho de la noche.
Hay de versos un derroche
y monumentos a bocha,
desde Artigas hasta Rocha
se lo nombra a troche y moche.

Pero yo sé la verdad
que levantó las paredes,
los techos y las mercedes
de nuestra fraternidad,
solo le guardo lealtad
a una cosa muy sencilla
que carga arena y gravilla
porque la patria, señores,
se hizo con grandes sudores
a bordo de carretillas.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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