366 grados, día 42

David se organiza,
estudia hondamente teoría
y práctica de la honda,
dedica todas sus horas
al equilibrio honesto,
a la puntería.
Tumba entonces a Goliat,
y lo festejan las hormigas
que no quedaron
bajo el cuerpo del gigante.

Goliat se organiza,
repasa así nomás los episodios,
les pregunta a sus asesores
cuál fue el modelo de negocios
de David y lo compra sin demoras.

Todo vuelve a lo de siempre,
es la historia de Goliat,
que siempre aplasta a David.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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