366 grados, día 106

Soy un torturador.
Guardo el debido respeto
a los símbolos, a los procederes
administrativos, soy un cancerbero
entrenado
que come a las horas pares
y que canta en ninguna.
Soy la cárcel con todas las rejas
previstas y algunas que yo mismo
he chapuceado para congraciarme
con las autoridades.
Soy un preso miserable,
el que ve la libertad de las cucarachas,
soy el roedor de reglas
que, superándose poco a poco,
no hace más que permanecer
en el sistema educativo.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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