366 grados, día 113

Gracias por las señales, queridas,
por brotar frente a mis ojos,
responder sin que les preguntara,
por el pago en especias espontáneas,
por ser carteles en el camino,
por devolver el pase,
por acordarse,
por esperar el tiempo justo
y aparecer, luminosas,
cuando amagaba a apagarme.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
Esta entrada fue publicada en 366 grados, poema. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s