366 grados, día 154

(Versión mía, sin el original a la vista, del enorme soneto de Álvaro Figueredo)

Existe un Ignacio cotidiano
que son muchos Ignacios repitiéndose,
Ignacios chicos, grandes y medianos,
simulacros de Ignacio sucediéndose.

Un Ignacio saluda al sol mientras otro
Ignacio busca plantarse a la sombra
de un Ignacio que corre como un potro
atrás del Ignacio que lo nombra.

Un Ignacio espera que lo muerdan
los Ignacios perros que visten andrajos
hechos de Ignacios que lo recuerdan

y el mismo Ignacio es el que se nombra
tan Ignacio arriba como abajo,
Ignacio que acaba y se desnombra.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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2 respuestas a 366 grados, día 154

  1. fabianmulee dijo:

    Precioso homenaje al enormísimo Álvaro Figueredo.

    Me gusta

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