366 grados, día 164

Disculpe que me meta,
pero si usted se acuerda con cariño
de sus muertos, están vivos,
como por ejemplo mis abuelos,
que me dicen que sí
mientras los escribo.
Es como si los muertos
fueran diarios de papel
que dejan de imprimirse
pero siguen en internet.
No me ciño a añoranzas
marcadas por el calendario
ni soy feliz cuando se debe,
mi institución
es móvil y roja
y es a la única que le debo
obediencia,
entonces le deseo
que pase un buen día
y llévele flores a los vivos.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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2 respuestas a 366 grados, día 164

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