366 grados, día 168

Mugre en el piso,
cabezas presas, algunas luces,
timbres regulares, ríos
desordenados, frases, gritos,
la lengua como ley,
hay una cacería de brujas sintácticas
mientras escribo esto,
nunca había escrito poemas
en plena clase
pero levanto la vista
y la mayoría trabaja,
los que no, hacen lo mismo
de siempre
aunque es mejor que en condiciones
de vigilancia,
podría decir que hoy
les tiré un poco de fertilizante
y agua
y no los he molestado mucho.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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