366 grados, día 173

Dicen los tratados de jardinería
que las ferias del libro
deben ser plantadas
sin taipas ni parasoles,
lejos, lo más lejos posible
de invernáculos o laboratorios.

Manifiestan los expertos
que hay que aprovechar
el surco donde abundan
las zancudas, los bagres,
los pies descalzos,
el barrito que se mueve.

Saben los ingenieros duchos
que los libros son semillas
y los pájaros que los comen
son el agua que los riega
y les hace dar flores
de sombra fresca.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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