366 grados, día 278

Que luego del Papa de Roma
renuncien uno tras otro
los mentirosos del mundo,

todos los hombres menores
vestidos de carnaval,
que se empleen en una murga
o en un grupo de teatro.

Que se bajen de sus cargos
los que gustan de ser jefes
y de mirarte de arriba,
que nos miren a los ojos,

toda la gente pequeña
que viste tacos de leyes,
todos los seres oscuros
que usan luz artificial.

Que enseguida de bajarse
entreguen lo que robaron
y reciban el perdón
que sin dudas se merecen
y que puedan ser felices.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
Esta entrada fue publicada en 366 grados, poema. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s