366 grados, día 287

Llueve a caudales lo feo,
se humedece la casa de miedo,
se impregna el olfato de plástico frito,
el peligro dibuja fronteras
que se van apretando sobre el cuerpo,
lo penetran y le estrujan el corazón y lo convierten
en riñón que canta su canción biliosa.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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