366 grados, día 288

Armado de lápiz y paciencia,
escribo en el aire sin ideas,
sin destino, sin objeto,
escribo versos que se cuentan por sí solos,
estrofas que se forman tan sin normas
como sierras y cañadas,
escribo libros en instantes, universos
que se doblan e invaginan,
teorías que se alumbran a sí mismas
y se nublan,
escribo casas redondas y acrobacias,
pensamientos, tierra húmeda.

La tinta transparente tiene curvas,
las líneas se ajustan al diseño
de tu cuerpo con el mío,
los libros de la biblioteca
invisible y permanente
laten todos juntos
al compás de la
lluvia de ideas
amorosas.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
Esta entrada fue publicada en 366 grados, poema. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s