366 grados, día 291

Un perro surca la playa,
viene a husmearnos.
Ella le dice andate,
salí, fuera.
El perro ya está
por comerse los refuerzos.
Intervengo.
Cai fora!
Se da vuelta, se va.
Concluyo que el bicho
habla portugués,
como seguramente
también la arena,
el agua y la mata
atlántica.
No es que les falte hablar
sino que saben
que el silencio
es más sabio.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
Esta entrada fue publicada en 366 grados, poema. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s