366 grados, día 295

Una nota de notas,
una cuerda que es todas las cuerdas,
una guitarra por dentro, por fuera,
puente sobre su propio río
cuyas aguas son siempre,
instrumento músico,
un concierto donde el desconcierto
forma parte y todo,
una línea que es pura intersección
consigo misma,
un camino que no se sigue
porque es todos los caminos,
un silencio, un momento
perpetuo.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
Esta entrada fue publicada en 366 grados, poema. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s