366 grados, día 301

La poesía es una especie
de hipopótamo extinto
al cual se le aprecia,
más que nada,
la capacidad de provocar
ondulaciones diminutas
en el charco sucio
en que se confina su recuerdo.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
Esta entrada fue publicada en 366 grados, poema. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a 366 grados, día 301

  1. Hesperetusa dijo:

    Después de las ranas y los sapos, vienen los hipopótamos. He de admitir que me caen mejor que los unicornios…, y su chapoteo puede ser un revulsivo de la memoria.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s