366 grados, día 308

Sincerémonos,
todo esto ha sido
una larga carretera
a cuyos costados
se erige una vegetación
despareja
de ranchos de plástico,
bolsas de nailon voladoras
no identificadas,
algunas casas habitables,
manglares de secano,
praderas ingenuas,
jardines sin tiempo,
algo parecido
a lo que critico
en muchos de los carteles
que yo mismo escribo.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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