366 grados, día 329

La mujer verdadera exhala frutas,
pescado y aire puro, se remanga
cuando se pone a construir su ruta
tan hermosa y sinuosa como larga,

suspira aromatizadoramente
en medio de la tela de su vida,
tan con los latidos inteligentes
como se lo solicite la subida,

la mujer verdadera es la primera
ministra en todas las situaciones,
pregunta y ordena según requiera

el momento, en paz o en disputa,
y al sudor lo convierte en oraciones
en las que solo cree cuando disfruta.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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