366 grados, día 338

Les pongo nombres a las bicicletas
y los mates,
son mis amigos, mi familia.

Las bicicletas tienen nombres
femeninos importantes,
la actual se llama Gregoria
por buena gente y sencilla.

Los mates son chovinistas,
uruguayos hasta el estereotipo,
teníamos uno que le regalamos
a unos amigos rosarinos
que había bautizado Washington,
el otro más panzón
responde al nombre de Ruben.
Tengo uno, sin embargo,
que vive en una biblioteca
y no me quedó más opción
que ponerle Jorge Luis.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
Esta entrada fue publicada en 366 grados, poema. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s