366 grados, día 344

Que no esperen los presentes
un elogio del laburo,
que es tan prestigioso y duro,
esa labor que la gente
repite continuamente
es una opción sin opciones,
es un himno sin versiones,
es un viaje que con suerte
nos lleva bien a la muerte
sin más consideraciones.

Que no me pida la hinchada
elogios al sacrificio,
no me gusta el estropicio
de la vida asalariada,
del sacrificio por nada,
de sudar sin un sentido,
quiero que presten oídos
al puño rojo constante
y a la sazón del instante,
que es el arte o el olvido.

Que soliciten los gremios
el trabajo sin señor,
el transcurrir con amor
y carente del apremio
de andar atrás de los premios,
que ofrezca el patronalista
así como el sindicalista
una abolición del susto
y hacer las cosas por gusto,
venga rápido esa lista.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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2 respuestas a 366 grados, día 344

  1. locobarato dijo:

    que el poeta no se olvide …

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