Injusticia

Abundan los velocistas
de la queja.
Gritan, cual repartidores de pizza
sin luz ni freno,
injusticia, injusticia.

Yo soy ciclista.
Rumio las calles, las escalo,
hago las bajadas dando gracias.
A veces he sospechado
que los dados de la balanza
estaban cargados.
Después de darle muchos repasos
al camino
un día, que puede ser hoy,
llego a la certeza.

Y bueno,
molestan un poco
cuando se trepan a las veredas
y casi te atropellan
y te putean gritando
injusticia, injusticia,
pero tal vez estén trabajando.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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