Baobab

obaoba2

Hipérbole

El mayor hallazgo del Principito
son los baobabs velocistas.

Se sabe que los imbondeiros,
cisternas comunitarias y templos vivos,
versión afroaustraliana
de ombú cruzado con coronilla,
crecen con un ritmo mineral,
lento, como unas raíces pacientes
que buscan el agua en los cielos secos.

Saint-Exupéry aceleró un mundo
(los baobabs eran agujas),
poblado por monteadores
infructuosos.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
Esta entrada fue publicada en poema. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s