Dos poemas feos y uno que terminó pudiéndose leer de dos maneras.

Nuestros cimientos.

*
Habría que hacer excavaciones
en todo campo de batalla,
comprobado o presumible,
en toda fosa hipotética,
en cada capa de tierra de palabras,
de escombros de discursos.

Habría que pedir perdón
a la gente cuya piel,
evidente o no,
muestre la herencia
mal heredada,
a los abuelos que fueron nietos
sin padres.

Habría que hurgar en los motivos
que convirtieron en estúpidos
o hijos de puta
a algunos bebés esperanzadores,
jóvenes que prometían futuros
sin saberlo y no lo cumplían
sabiéndolo.

Habrá que pensar tal vez,
sería mejor,
en los que matamos con mentiras
y ofertas del programa
de gobierno,
en las víctimas de ahora mismo
de esta guerra que no para de volver,
a los tiros, a los gritos,
o peor,
con fuego helado.

.

*
Cuando algo se debate,
se decide
entre la vida y la muerte,
una calma a cada lado,
el alma en suspenso.

El debate político
es la política,
si se debate,
si se debate
sobre
si se debate,
solo eso
es la política

Los debates sobre literatura
son espacios feos
sin literatura,
si abundan los debates
sobre literatura,
es la política,
solo eso.

.

*
El piso se mueve
bajo nosotros,
movámonos.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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