Tres poemas

*
Mi vida es un libro
desencuadernado por el mal
uso o capaz que por ser
una edición ordinaria.
Sigue, sin embargo,
escribiéndose su ruta
intersentimental, parada
tras parada, colisión tras
colisión, arrastrada aunque
se arrastre por un viento
que la escribe sin saber por qué,
sabiendo ya a cierta altura
del viaje y del cansancio
que todo desierto termina
por terminar.

*
Si vendremos
como venimos
que, en medio de la seca
más persistente
y anorgásmica,
hay inundaciones
con evacuados.

*
Voy labrando un mapa con mis pisadas,
uno en el que me paro y que me siento
y que da cuenta de horas anegadas
que resisten la fuerza de rozamiento

del sinsentir del trajín de mentiras,
un mapa porque me sé inmigrante
que anda distraído pero que mira
la rosa de los vientos del instante,

un mapa con la escala de mis pasos
y el verde de la gente que me airea,
el agua de las venas y los lazos

con las referencias de la tormenta
cuando el mapa de tu ruta serpentea
y tu relieve al mío lo incrementa.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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