Cuatro poemas acordes a la solemnidad de estas fechas.

*
Qué nostalgias ni nostalgias ni bajón,
que se maquillen si quieren los que no viven,
uno anda muy ocupado con la pasión
y esperando que nuevas nuevas arriben,

qué mirar para un pasado que no fue,
qué joder con las conquistas ancestrales
y acordarse de la gente que se fue
porque para algo existen los finales,

qué es eso de maquillarse tristemente,
patéticamente para unas fiestas tristes
ordenadas publicitariamente,

es mejor derramarse medio atorrante
como quien de lo que sobra se desviste
y disfruta las bellezas del instante.

*
*
Dos masculinos orientales,
mayores de edad,
circulaban haciendo
círculos en un barrio intrincado,
borrachos pero con flores,
perdiéndose en su tránsito
errático por calles secundarias
del barrio jardín contradictorio,
uno de ellos queriendo llegar a sus amores,
el otro organizando el presupuesto
de la diversión del mundo,
los dos temiendo la vigilancia
de los avioncitos negros
de la última tecnología vial.

*

*
Uno que se atisba
en el contraluz tenue
de la noche con un ramo.

Me trae flores,
piensa la dama, que elige
las palabras con que besará
al romántico caballero.

La luz, que siempre llega,
revela que portaba
una planta robada
para plantar
en la noche negra,
un cachafaz.

*

*
Independencia
o muerte
pero solo
del discernimiento
para decidir
depender
de tus ojos,
que me matan.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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