Soneto con Toumani Diabaté

Humo sutil, ambarino, fresco,
se esparce en el aire en que estoy leyendo
una historia que como todas es eco
en el que vagaroso me desenredo,

me poso en continentes con acacias
y calor y recintos donde se pintan
almas en conflicto y también las gracias
que descaderan vapores en cintas

de esas que ponen al mundo a bailar
así como las hojas que borbrotan
en el fondo, en el aire y el dar,

un surtidor de lentitudes gira
componiendo emociones en pelotas,
abrisando cuando escuchan, cuando miran.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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