Poema desde Filipinas

dsc_3265

Hay que ver los pescaditos.

 

No es fácil hablar en español
con estos filipinos,

la lengua se disgrega en islas,

se tropicaliza,

se vende a los intereses
de la familia Aquino,

se enreda en los montes densos
del palayen avasallante.

No es fácil,
no, qué va a ser,

el tagalo es un ruido de millones
y millones y millones y se habla
puerta adentro de las peluquerías
a las que no he entrado,

la lengua española se descompone
un poco con el calor asiático,

pero le brotan orquídeas
o la novia del ocaso
de Vargas Llosa.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
Esta entrada fue publicada en poema, Sem categoria. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s