Dos con alas

*

Una mujer con el velamen
replegado
provoca con su boca
una tormenta
que despliega su plumaje
sideral
que modela al mundo
con forma de corazón.

Una mujer con el girar
del viento del solsticio
se me posa, me visita
con los ojos estrellados
y se cuela cuerpo adentro,
el motor de mi constancia
se alimenta
y produce al tallarse
un pájaro libre
de mi garganta.

+

+
*

Me doy
al ejercicio de caligrafiar,
de verme en el espejo de arabescos
de mi letra que transcurre
con sentidos que no sé,
rajado tal vez el reflejo
por alguna mudanza
del corazón,
toscamente embalado en cajas rápidas
y acunado con la sutileza
de las alas
de una mariposa anfibia,
del impulso carretero
que cruza los puentes angostos
sobre el Arroyo de la Piedra
escuchando flotar una canción
que habla de una piedra
en el arroyo.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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