Poemas que empiezan con L

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Leona

El pelaje de la leona,
caricia del viento
sobre los pastos altos
entre los que ondula
con falsa suavidad.

Femineidad al acecho,
real, no realeza,
derecho natural,
tradición silenciosa
que mata al león incauto
y elige al que le gusta.

.

Libertades

1

Hieranárquico omníptero,
Magallanes alquímico fundador
de infinitesimales plazoletas
tropipolares, brumas inocentes
otorgadas al postor, pastor
de abrigos de verano, rey
de no otro otrora ramificado
sin rabia, recoveco del rencor
disuelto, írrito, nulo,
de ningún valor desde siempre
aunque con la posibilidad
de bichobolitizarse de nuevo,
mentira, no existe, no es más
que aflojadas de la cincha,
ilusiones color zanahoria,
no es posible escaparse
de la fauce universal.

2

Libertad o con gloria morir
y muriendo también libertad.

País confuso este cuyo
himno primero da opciones
y después se desdice;
encima, hay que elegir
entre lo que no existe
y lo más seguro
y, al final,
te asegura
lo imposible,
¿o libertad es morir?

3

El harén, la monogamia, la piratería
y las otras posibilidades
también son barrotes,
he sentido
que la libertad es el amor
y todo lo contrario.

.

Lucro

Cesante, sin fin,
finisterre sediento producto
del ansia de lo abstracto,
liso y llano el inversor
nos dice que es amoral
y que es solo un jugador,
no lo llamó la madre
a comer mientras jugaba,
huérfano perdido, sin amor,
perdedor.

.

Loor

Loor eterno, mientras dure,
a tu caricia según escribo esto,
loor a nuestro tiempo
impronosticable, en cuyo
loor acaricio el papel,
loor a tu cada vez
más elaborada y lúcida
desvirginidad,
loor al dejarnos llevar
por el viento nuestro
de cada día,
loor al almuerzo sencillo,
al agua, a la siesta,
loor a la red que somos
para pescarnos y así
seguir a flote,
loor a las tardes
en que nos acordamos
de la palabra loor,
que va desapareciendo.

 

Latitud

En otras latitudes es invierno,
en el paralelo treinta y tres,
las fiestas
siempre son con calor.

De otras latitudes
nos mandan celebraciones,
palabras y canciones
con abrigo equivocado.

Vos sos la Tierra,
la luna y el sol
y nuestra latitud
es siempre un ecuador.

.

Locura

Pedía fotos con el muerto
el Loco de los Velorios
con obsesión de Tenorio
y fingía que era tuerto
perjurando que era cierto
el dolor por el extraño,
“la muerte a mí me hace daño,
me duele que todos mueran,
la muerte me desespera
y revive año a año.”

Y, si ninguno moría,
el Loco no descansaba:
con el diario se sentaba
y sobre guerras leía,
a los gritos se ponía,
como la cosa más lógica,
a llorar por necrológicas
de allá de la capital
y sufría por el mal
con fuerza meteorológica.

Llegó a tener internet
cuando pudo, sin demoras,
lloró veinticuatro horas
día tras día todo un mes,
por los cuentos que yo sé
se murió cuando quedó
un día sin conexión,
al no saber quién moría
murió tras corta agonía
y ninguno lo lloró.

.

Lluna

Brillo, reflejo fresco,
ciclos de la vida, constante,
cambiante, idea del círculo
que cae y nace, se deforma
y se forma, más que nada
somos lluna, lluna plena,
llunizna, días lluniosos
a mares, alternancia
de lo seco y lo húmedo,
la lluna es otra cara,
otra cruz, invitación
al templo de entre casa
y al aullido doméstico,
en los raros días de lluna
ocurren toda clase
de milagros y epifanías,
ocasiones rastreables
por los arriates de haikus
y las fertilidades extrañas.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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