Cielo de los trabajadores

Cielito cielo que sí,
cielo de los trabajadores,
cielo de pico y de pala,
de orgullo y de sinsabores.

Cielo cielito, ocho horas
o a veces de muchas más,
una rutina constante
en la guerra y en la paz.

Cielito de las mujeres
que trabajan todo el día,
y de los hombres también
si siguen su melodía.

Cielo de la madrugada
y la noche del sereno,
cielo de esfuerzo y constancia
y pocos bolsillos llenos.

Cielito cielo que sí,
porque el trabajo es salud,
mucho mejor con medida
y con amor más virtud.

Cielo de los agremiados
igual que de los que no,
patrones o asalariados,
misma cosa vos y yo.

Cielo del que se prepara
en la calle, en Facultad,
del que enmienda sus errores
y que dice la verdad.

Cielito que llega en hora
y da su mejor versión,
trabaja con alegría,
con cerebro y corazón.

Cielito cielo que es obra
construido de tal modo
que si todo el mundo aporta
es un Cielo para todos.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
Esta entrada fue publicada en poema, Sem categoria. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s