O

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Otro

Leo a los otros, a Octavio,
a Borges, a José Emilio Pacheco,
a alguno de los que fue Pessoa,
para saber qué pensaron,
qué sintieron otras voces
y descubro que lo otro es elusivo:
cada vez que un verso suyo,
una imagen, una huella,
un rayo, una cadencia,
se acomodan luminosos
en mi cauce y se toman
un vino conmigo, un mate,
se comen un asado,
se entienden con mis ojos,
mis oídos y mi ritmo,
dejan de inmediato de ser otros,
se convierten, reposados,
siempre vivos, en yo mismo,
me aúpan y me ponen
a la altura de su calma,
su dolor, del eco de sus pies
explorando la copa
de carne, de tierra y de cielo
donde late la vida, sin palabras.

.

Omitir

Omití vivir algunas cosas,
trámites para ciertas otras,
omití errores y aciertos,
la atención al gesto ajeno,
omití el dolor propio
y me pasé por alto
más de un detenimiento,
omití más de una vez
al son del tino y el criterio
pero omití también,
no hay que omitirlo,
por miedo, egoísmo,
ignorancia o gran torpeza
para parar el tiempo
y ser más presente.

.

Ovni

He pasado desde chico
con la mirada en el cielo
en busca de objetos
para no identificar,
con la esperanza
de saber de la vida
interplanetaria,
sin haber visto nada
de los reinos de este mundo,
he andado a la procura
de unos dioses comprensibles
con rango de embajadores,
unos futuros presentes
que sugieran la posibilidad
de que sobreviviremos.

.

Oprobio

Oprobio constituye el mal gobierno,
definido por la lexicografía
del dolor como el hurto,
la confusión del público
y lo privado, la violencia
hacia la norma y la persona,
la ceguera, el apuro,
la demagogia que se vale
de los dichos entrañables
y el silencio filosófico
para destriparnos las entrañas
y hacer que nada tenga valor,
que no haya norte y que el sur
también desista.

.

Ocasión

Aprovecho la ocasión
en que estreno zapatos a medida
y vivo este día de entre casa
con mi mayor elegancia
y comodidad para que decanten
la carne, el vino y el café
con una guitarra tranquila
y el aire del invierno
se organice en un trillo
de huellas invisibles,
sigo los pasos del baile
de todas las cosas,
pienso que el mundo es lindo,
que la vida es posible
y es una ocasión.

.

Ocaso

Aprendí en mi pueblo
que “El Ocaso”
era una empresa fúnebre,
tuve noticia, después,
de que era la puesta de sol.

Si morir es como
el mar de tardecita
o el final de la calle
de mi casa de gurí,

me voy a ir yendo tranquilo
oyendo en la radio las voces
de Braulio, del Pepe,
de Chalar y el Sabalero.

.

Odio

No puedo odiar,
no aguanto el peso
insoportable del odio,
hay que quererse poco
para andar con tanta carga
inútil, triste, amorfa y lenta.

.

Olvido

Soy un ser hecho de olvido,
no concibo vivir si no se olvida,
tengo unas libretas en que anoto
los mandados, las cuentas,
las palabras que me asaltan
y tengo que escribir,
el olvido es analgésico
y estimulante, queda atrás
el dolor de las partidas
y el placer supremo,
entonces es posible construir
una vida a cada instante
aunque debo dejar anotado
que, de alguna manera rara,
no repito exactos los pasos
ni las palabras
y es como si el olvido
fuera solo una ilusión.

.

Obligación

La educación es obligatoria,
los impuestos son obligatorios,
el respeto, el cuidado, detenerse
y avanzar son obligatorios,
comer, orar, callar y amar
son aun más obligatorios,
buscar la paz, la felicidad,
la libertad y la solidaridad
son infinitamente más
obligatorios y si no
haga la prueba de faltar
a sus obligaciones
y verá qué clase de facturas
le va a pasar la vida,
que también es obligatoria.

.

Órbita

No sabemos más camino
que el de nuestro orbe,
similares a los mosquitos,
cascarudos y barboletas
en torno a las lamparitas.

.

Oh

Era una palabra muy usada
en poemas que no me gustaban,
interjección que sentía innecesaria,
pero me dejaste sin palabras
cuando, desnuda, alumbraste la noche,
oh, diosa de piel, carne y perfume.

.

Odisea

Toda vida es odisea,
estamos todos de vuelta
a los brazos del amor
tras el espanto de la guerra,
detenidos por el tránsito
de otros que también
no hacen más que intentar
volver a sus casas,
cada uno en su odisea,
un poco somos Odiseo
y otro poco Circe,
los Cíclopes, los vientos.

.

O

Elija usted su camino
cuando esté en la disyuntiva
pero la vida y el mundo
son redondos como la o,
disfrute el diseño cambiante
de las veredas del paseo
que siempre retorna.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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