T, este mes es la T

t

Torque

Que un cuadro de fútbol
bautizado por un electromecánico
se llame Torque no es raro,
ni extraña su ascenso a primera
dada la inyección de capital
internacional, Torque City
podría llamarse el engendro
de camiseta con T.

Que un cuadro de fútbol
ideado en Miami tenga complejo
y carezca de hinchada
es comprensible, como también
que juegue en otra ciudad
y que incluso, tal vez,
con su impulso de morlacos
imprima una impronta amateur,
por su nombre físico,
en la yuyosa historia
del fútbol uruguayo.

Que un cuadro de fútbol
en Uruguay se llame raro
está bien, está El Tanque,
pero qué palabra,
qué pretensión
de incomprensibilidad,
de no ser incluida jamás
en un poema.

.

Taxonomía

De un día para el otro,
el ombú se hace pasto
y Plutón ya no es planeta,
sin preguntarle a los habitantes
del ombú ni de Plutón,

habría que hacer cambios,
como venganza,
en la taxonomía
de las taxonomías.

.

Traducción

Intraducible
a la vastedad de lenguas imperantes,
a las que están en extinción,
las ágrafas, las artificiales,
inclusive a las lenguas hipotéticas
de un cuento de Borges.

Imposible
de leer o de entender en español,
en la propia variedad rioplatense,
en un recreo del Olimar,
en mi casa de siempre,
en mis casas, en el sillón
en que escribo en este instante.

Intransferible
más allá del segundo
en que brotan las palabras
inconscientes de sí mismas,
prohibidas para mi mujer
y para mí, que apenas entreleo
lo que digo en una lengua
traducida de otra lengua
que nunca nadie habló
y que no tiene forma.

.

Trama

La misma trama antigua
cuyos personajes se reponen
como chalchaleros repitiendo
el mismo trauma escrito
por un escritor perverso,
inmortal, de mil cabezas
que son más al cortarlas
bruscamente porque pobres
y agredidas crecen más,
la misma trama antigua
fértil en violencia y muerte
parece empezar siempre,
noticia tras noticia,
un golpe bajo tras otro
acercándose al embudo
del hundimiento.

.

Tiempo

Matamos o tempo,
o tempo nos enterra.

Machado de Assis

Hace tiempo
como hace calor o frío,
por eso no siempre
hace tiempo,
como cuando hace amor,
cuando hace alegría,
en esos oasis actuales
en que no hacemos tiempo.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
Esta entrada fue publicada en Diccionario de poemas, poema, Sem categoria. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s