Poemas con uVe

v.

Vida

Lapso incontrolable
entre el momento
en que se cobra consciencia
de que espera la muerte
y el abrazo con ella,
no de otro modo,
no.

.

Vino

No digamos palabra, Omar,
seamos puro vino intuitivo,
borrachos los dos, atónitos,
muertos de risa, a la salud
de la noche que ignoramos
y de cuya copa tomamos
como si no hubiera mañana,
celebremos la metamorfosis
fabulosa de la uva,
convertida en dunas de mujer,
en tormenta, en calma, en sueño.

.

Vela

Una vela en medio de la noche,
el silencio alterado nada más
por el aire que mueve
el barco de fuego quieto,

la luz alumbra, temblando,
unas letras derramadas
del cielo al papel,
la caligrafía revela
el ritmo del que escribe,

entregado al vaivén
de la línea invisible de la costa,
al pasto dibujante,
a la idea vista en las nubes
que se movieron
y fueron temblor.

.

Verdad

La conexión con la verdad
no es la misma en vacaciones,
allí, cuando vaga libre,
sin los alambrados del potrero
del trabajo abozalado,
la verdad ingresa por los poros,
sale de ellos, establece
caminos de hormigas,
cree en lo que crea.

.

Vidas

Para mí son mejores
los escritores muertos,
los transoceánicos,
los húngaros,
los huraños,
los escritos
por otros escritores,
qué me importa
la vida de los escritores,
la voz que tienen,
qué colonia usan,
cuáles son sus sesgos
en política y en fútbol,
qué me importa que paseen
por la plaza del pueblo
o sean novios de señoras
de alcurnia de revista,
abjuro de conferencias,
fotos, autógrafos
o amistades,
lo único
que puede importar
es la ficción
que fingen que escriben,
qué le importa
la vida a la escritura,
además.

.

Vulva

La boca llena de vulva,
de vagina, de jugo, de monte
y pastizal, origen del mundo,
fin y posada, no saben las artes
ni la arquitectura
de más perfecto diseño,
más cómodo y peligroso,
la mano en cuchara acuna
la entrada y salida del bien,
del mal, la apertura del parto,
la apretura del abrazo,
el dedo instrumentista tañe
la cuerda aguda guardada
que desata tempestades,
el alma llena de vulva
en sus cuatro dimensiones,
fruta, raíz y tierra, calor
refrescante, joya preciosa
disimulada, flor carnívora
abierta en busca de savia,
entrada al centro de la tierra
y unión, los principios
sin más fin que hacernos
más redondos, más felices.

.

Veterinarios

Mi signo chino es Caballo,
de padres veterinarios,
no conocí el Lasonil,
aplastaba el hematoma
a fuerza de Pergalén,
yo fui medicado en casa
y hasta un poco he desconfiado
que mi parto fue atendido
por alguno de esos amigos
con apodo de animal,
el Capón, el Borrego, el Ternero,
el Tubiano, el Malacara o el Pingo,
y fue mi bautismo tal vez
una feria de ganado,
una yerra o una cesárea de aquellas
que se contaban en casa
a la hora del almuerzo
y no deben olvidarse
los baños de ganado
que nos ponían a todos
para combatir los piojos.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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