Se termina el Diccionario de Poemas

Dedicatória

Quem foi que lhe disse que eu escrevo para as elites?
Quem foi que disse que eu escrevo para o bas-fond?
Eu escrevo para a Maria de Todo o Dia.
Eu escrevo para o João Cara de Pão.
Para você, que está com este jornal na mão…
E de súbito descobre que a única novidade é a poesia,
O resto não passa de crônica policial -social- política.
E os jornais sempre proclamam que “a situação é crítica”!
Mas eu escrevo é para João e a Maria,
Que quase sempre estão em situação crítica!
E por isso as minhas palavras são quotidianas como o pão nosso de cada dia
E a mina poesia é natural e simples como a água bebida na concha da mão.

Mario Quintana

¿Verdad que sería interesante que la poesía se publicara en los diarios y que tuviera lectores, que fuera escrita para esos lectores? Una vez, en uno de los Encuentros de Escrituras que se hacían en Maldonado, estuvo el también brasilero Affonso Romano de Sant’Anna, quien leyó un poderoso poema que había cobrado gran notoriedad a partir de su publicación en un diario (ese “jornal” que escribe Quintana). Así como salen historietas, caricaturas, horóscopos y fotos de los casamientos de los ricos, bien pueden los diarios y las revistas dedicarle un rincón a la poesía.
Invito a los lectores a que me desasnen y me cuenten de antecedentes en la materia en Uruguay. Seguro que habrá habido. Pero lo cierto es que durante veintisiete meses (desde el 2016 hasta la edición de julio de 2018) la revista Lento ha dedicado su última página a publicar mis textos del Diccionario de Poemas, bellamente ilustrados por Alejandro Vázquez. Agradezco la apuesta de Gabriel Lagos, el editor, que adhirió a mi idea excesiva.
Como sé que no suele haber poesía en nuestra prensa escrita -en la que algunas manifestaciones culturales van cediendo espacio- tomé el trabajo con la mayor responsabilidad. Traté de cuidar al máximo la calidad de los textos, fueran de amor, de humor o de ideas. Intenté cambiar de formas y colores. Produje la mayor cantidad de poemas posibles, hasta que, casi terminado el trabajo, tengo un monstruo de más de cuarenta y seis mil palabras que pide convertirse en un libro gordo de poesía.
Siento que esto recién empieza. Y, mientras no sale el libro gordo, les dejo unas muestras gratis de la Z.

.

Zar

El zar de las drogas,
el zar de todas las Rusias,
el zar de todo el mundo,
zar de zares, zar universal,
zar de todos los universos,
el zar está solo, soberanamente
solo de toda soledad,
el zar no tiene amigos
ni compañeros de equipo,
no tiene mujer compañera,
no tiene más objetivos
que ser y seguir siendo,
innecesario, eterno,
zarista sin convicción,
una cosa más muerta
que una piedra desierta
de sus propias estepas.

.

Zorrillo

En medio de la ruta,
de la noche más oscura,
se siente el perfume
de la meada del zorrillo,
tengo los ojos cerrados
y sé que volví a mi tierra.

.

Zuzón

Resulta que mi mujer,
cuando se encuentra enfrascada
en ganar la discusión,
aunque se encuentre zanjada
y yo le dé la razón,
tiene la última palabra
e igual te dice “zuzón”.

Acerca de Fernández de Palleja

Treinta y Tres, de ahí vengo.
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